domingo, 11 de marzo de 2007

Discriminación un problema real que debemos afrontar

En México la discriminación ha sido elevada a rango Constitucional por la importancia y relevancia que debe tener el tema y por ello ahora nuestra Constitución Política Mexicana cita en su artículo primero:

En los Estados Unidos Mexicanos todo individuo gozará de las garantías que otorga esta Constitución, las cuales no podrán restringirse ni suspenderse, sino en los casos y con las condiciones que ella misma establece.
Está prohibida la esclavitud en los Estados Unidos Mexicanos. Los esclavos del extranjero que entren al territorio nacional alcanzarán, por este solo hecho, su libertad y la protección de las leyes.
Queda prohibida toda discriminación motivada por origen étnico o nacional, el género, la edad, las capacidades diferentes, la condición social, las condiciones de salud, la religión, las opiniones, las preferencias, el estado civil o cualquier otra que atente contra la dignidad humana y tenga por objeto anular o menoscabar los derechos y libertades de las personas.

Sin embargo, a pesar que nuestra Constitución expresa claramente la prohibición, la incultura legal que padecemos nos coloca a diario el reto de combatirla, y por ello, tu presencia y denuncia en mucho ayudará para lograr que en futuro inmediato el respeto a los derechos humanos sea una realidad.

¿Qué es un acto discriminatorio y cómo identificarlo?
Para que logremos generar una conciencia social con el tema, dejo un documento elaborado por la ONU, y con ello entender cuántas problemáticas se relacionan al tema de discriminación:


http://www.cinu.org.mx
Lucha contra la discriminación y el racismo
Los horrores del exterminio en masa de seres humanos debido a su origen étnico, durante la Segunda Guerra Mundial, hicieron tomar conciencia a los fundadores de las Naciones Unidas de la importancia de proteger los derechos humanos de los grupos vulnerables y de eliminar cualquier tipo de discriminación.
La discriminación acentúa de manera arbitraria determinadas diferencias entre personas y grupos. Es decir, genera un tratamiento desfavorable hacia las personas por razón de su origen étnico, color de piel, género, idioma, religión, nacionalidad, clase social, opinión política u orientación sexual. Todo lo cual es señal de discriminación conforme a la Declaración Universal de los Derechos Humanos. El racismo y la discriminación engendran conflictos graves y destruyen la libertad y la prosperidad de toda la comunidad, crean rencor entre los pueblos y causan gran sufrimiento y hasta muertes. La existencia de tensiones raciales impide que haya una sociedad abierta y libre y daña tanto a sus víctimas como a quienes discriminan y a toda la comunidad.
La discriminación no nada más es moralmente inaceptable, sino que también es científicamente falsa, ya que está comprobado que no existe justificación biológica o fisiológica para dar un tratamiento desigual hacia las personas.
Las Naciones Unidas luchan contra la discriminación racial porque es una injusticia sin sentido. Ésta también constituye un peligro grave para la paz y la seguridad internacionales. Un ejemplo de esto es que la gran mayoría de los conflictos actuales, los cuales no son de índole internacional sino interna y se deben a enfrentamientos entre grupos de diferentes etnias, tribus, religiones o ideologías.
Las Naciones Unidas se fundaron sobre la base de la igualdad -en dignidad y derechos- de todos los seres humanos sin distinción por motivos de raza, género, idioma, posición económica y cualquier otra condición. La ONU ha enfocado su labor a establecer la igualdad de derechos y el bienestar de todos los seres humanos, logrando grandes cambios:
Se desarrolló una cultura mundial sobre los derechos humanos.
Se eliminó la esclavitud.
Se derrumbó el sistema colonial que había dominado el mundo durante más de 500 años; y surgieron más de 70 nuevos países libres.
También se eliminó el régimen racista del apartheid en Sudáfrica.
Sin embargo, queda mucho por hacer. En casi todas partes del mundo existen aún quienes discriminan a otros y hieren la dignidad y los derechos de quienes son distintos por razón de raza o color, etc. Desafortunadamente, aún tenemos que lamentar casos de genocidio y conflictos étnicos que han ocurrido recientemente. Además de los que siguen ocurriendo en todas partes del mundo como en Camboya, Rwanda, la ex-Yugoslavia, Chechenia, Timor Oriental y Sierra Leona. Por otra parte, en muchos países hay un incremento alarmante de xenofobia y ataques contra trabajadores migratorios y contra minorías de todo tipo.
Para combatir la discriminación, las Naciones Unidas se concentran en diferentes temas:
Eliminar el racismo y la discriminación racial.
Salvaguardar los derechos de las poblaciones indígenas.
Defender los derechos especiales de todas las minorías.
Promover los derechos de la mujer.

La ONU también elabora leyes contra todo tipo de discriminación e impulsa la coordinación de medidas internacionales contra la discriminación en el área de la educación, la cultura, y la información.
Las Naciones Unidas han impulsado la elaboración de leyes que prohíben la discriminación y generan políticas para combatir eficazmente este fenómeno. Dichas iniciativas se concentran en las áreas siguientes:
Garantizar la igualdad de las personas ante la ley, sin distinción de color, raza, nacionalidad u origen étnico.
Castigar la difusión de ideas basadas en la superioridad racial e incitación a la discriminación racial, así como a las actividades racistas.
Prohibir las organizaciones que promueven la discriminación racial.
Garantizar protección y recursos jurídicos contra los actos de discriminación.

Asimismo, en 1963 la Asamblea adoptó la "Declaración de las Naciones Unidas sobre la eliminación de todas las formas de discriminación racial", en la cual se reafirma que la discriminación entre los seres humanos por motivo de raza, color u origen étnico es una violación de los derechos humanos proclamados en la "Declaración Universal de Derechos Humanos" y un obstáculo a las relaciones amistosas y pacíficas entre las naciones y los pueblos. Además, en 1965 la Asamblea General adoptó la "Convención Internacional sobre la Eliminación de todas las Formas de Discriminación Racial"
Por otro lado, se han llevado a cabo tres Conferencias Mundiales para Combatir el Racismo y la Discriminación Racial, en Ginebra (1978 y 1983) y en Durban, Sudáfrica (septiembre 2001). Ésta última tiene como fin primordial analizar las complejas formas en que la intolerancia y los prejuicios raciales se manifiestan en el nuevo milenio y se enfoca en problemas tales como:
Las secuelas de la esclavitud
Los conflictos étnicos
La situación de los pueblos indígenas
La discriminación por motivo de las creencias, la raza y el género
El discurso de odio difundido por la Internet
Poblaciones Indígenas
Más de 300 millones de personas pertenecen a las poblaciones indígenas y viven en 70 países de los cinco continentes. Se han identificado unos 5 mil grupos de indígenas, en función de sus diferencias lingüísticas, culturales y por su situación geográfica. Estas poblaciones se encuentran aquejadas por una gran cantidad de cuestiones derivadas de la discriminación.
Estas poblaciones se encuentran entre los habitantes del mundo que tienen una situación económica y social más baja.
Sufren de la exclusión del proceso de adopción de decisiones, marginación, explotación, asimilación y, a veces, represión, tortura y asesinato por defender sus derechos.
Al tener un lazo muy fuerte con los ecosistemas donde viven - que además son en muchas ocasiones los más vulnerables del planeta - sus poblaciones figuran entre los primeros afectados por el deterioro del medio ambiente.
Son desplazados de bosques, tierras de pastoreo y agrícolas, a causa del lucrativo mercado de la tierra, la explotación de la leña y de las maderas tropicales y el crecimiento de las ciudades.
Dentro del marco de la ONU, en 1982, se estableció un Grupo de Trabajo sobre Poblaciones Indígenas integrado por cinco expertos independientes, el cual propuso un proyecto de "Declaración sobre los Derechos de las Poblaciones Indígenas". Asimismo, 1993 fue proclamado por la Asamblea General como "Año Internacional de las Poblaciones Indígenas del Mundo" y el decenio de 1995-2004 como el "Decenio Internacional de las Poblaciones Indígenas del Mundo"En julio del año 2000, el Consejo Económico y Social aprobó el establecimiento de un "Foro Permanente para las Cuestiones Indígenas", el cual está integrado por 16 miembros, teniendo en cuenta la distribución geográfica de las poblaciones indígenas del mundo. Estos miembros actúan como expertos independientes en cuestiones indígenas. A su vez, funcionarán como un órgano asesor de las Naciones Unidas en cuestiones relacionadas
con el desarrollo económico y social, la cultura, el medio ambiente, la educación, la salud y los derechos humanos de los pueblos indígenas del mundo.
Trabajadores migratorios
En la actualidad, millones de personas se ven obligadas a buscar empleo como inmigrantes en otros países. Los trabajadores migratorios y sus familias enfrentan explotación económica y discriminación laboral. También sufren con frecuencia los prejuicios locales y otros abusos de derechos humanos. Generalmente, la inmigración a otros países es ilegal, lo cual fomenta el tráfico clandestino de trabajadores migratorios y el abuso de todos sus derechos fundamentales.
Por otra parte, el número de trabajadoras migratorias ha aumentado. Frecuentemente, estas mujeres son sometidas en los países a donde migran a tratamientos inhumanos y a abuso sexual por sus empleadores. Este fenómeno se considera cada vez más como una nueva forma de esclavitud relacionada con el tráfico sexual de mujeres y de niñas.
En 1990 la Asamblea General de las Naciones Unidas, a solicitud de México, aprobó la "Convención Internacional sobre Protección de los Derechos de todos los Trabajadores Migratorios y de sus Familias" impulsando así los esfuerzos a favor del reconocimiento de los derechos humanos de esos trabajadores. Esta Convención entró en vigor a mediados del 2003.
Discriminación contra la mujer
Aunque las mujeres constituyen la mayoría de la población del mundo, todavía no existe ningún país en el que se respete plenamente la igualdad de derechos de las mujeres. En 1998, por ejemplo, las mujeres ocupaban solo un 7% de los cargos gubernamentales a nivel ministerial en todo el mundo. Actualmente, de los más de 200 jefes de estado y de gobierno sólo 8 mujeres ocupan este cargo. La cifra sobre el número de mujeres en cargos de alto nivel en las empresas privadas es similar.
Las mujeres y niñas siguen siendo sometidas a una discriminación generalizada en la vida cotidiana, tanto en los países en desarrollo como en los países desarrollados.
Las Naciones Unidas consideran que para fomentar los derechos humanos de la mujer hay que eliminar todas las formas de discriminación basadas en el género y permitir que la mujer participe plenamente en todas las esferas de la vida civil, económica, social y cultural.
En 1979, la Asamblea General de las Naciones Unidas aprobó la "Convención sobre la Eliminación de todas las Formas de Discriminación contra la Mujer" y en 1995 se celebró en Beijing la "Cuarta Conferencia Mundial sobre la Mujer".
En la "Declaración y Plataforma de Acción de Beijing" figuran las estrategias orientadas para incorporar la perspectiva de género en todas las políticas y programas para mejorar la participación de la mujer en la vida política, civil, económica, social y cultural.
Personas con VIH/SIDA y sus familiares
Actualmente, en el mundo hay más de 36 millones de hombres, mujeres y niños portadores del Virus de Inmunodeficiencia Humana (VIH) y enfermos de Síndrome de Inmuno Deficiencia Adquirida (SIDA). Hasta el año 2000, han muerto 21 millones de personas a consecuencia de esta pandemia.
La mitad de estos casos son jóvenes de entre 15 y 24 años de edad. Cada minuto se infecta un joven dentro de este rango. El 90% de las personas infectadas viven en países en desarrollo.
Esta pandemia también ha originado la violación de los derechos humanos y ha creado situaciones de discriminación contra:
Personas infectadas con el VIH y que padecen el SIDA.
Personas o grupos de personas que se piensa corren el riesgo de infectarse debido a su raza, nacionalidad, orientación sexual, entre otros factores.
Los familiares de las personas infectadas.
La generalización de ciertos conceptos erróneos sobre la transmisión del VIH ha llevado a algunas instituciones y/o gobiernos a tomar ciertas medidas restrictivas en ámbitos tales como:
Empleo;
Vivienda;
Educación;
Préstamos bancarios;
Seguros;
Atención de la salud, etc.
Todas estas medidas son actos de discriminación contra las personas infectadas con VIH o que padecen SIDA y constituyen una violación a sus derechos humanos.
Personas de edad
La mayor parte de la población actual es gente mayor. Cada mes, 1 millón de personas en todo el mundo pasa de 60 años. Actualmente, 1 de cada 10 personas pasa de esa edad. Sin embargo, en las primeras décadas del siglo XXI, una de cada 5 personas tendrá más de 60 años.
Hasta hace unos años, la familia proporcionaba a las personas de edad cuidados, afectos y la seguridad que necesitan. No obstante, un número creciente de personas mayores se ven imposibilitadas a participar activamente en la sociedad.
Esto a causa de la falta de atención, la discriminación de todo tipo y la pobreza. Es muy frecuente que se les excluye, ignore y olvide, lo cual constituye una violación flagrante a sus derechos.
Las Naciones Unidas han emprendido varias iniciativas importantes en beneficio de los derechos y bienestar de las personas de edad:
En 1982 se aprobó el "Plan de Acción Internacional sobre el Envejecimiento".
En 1991 se aprobaron los "Principios a Favor de las Personas de Edad".
Ambos documentos recomiendan medidas que deben ser incorporadas por los gobiernos en los programas nacionales. Estas normas incluyen temas de importancia para las personas de edad como: bienestar social, empleo, independencia, participación, educación, vivienda, autorealización, dignidad, seguridad, entre otros.
Las Naciones Unidas declararon a 1999, "Año Internacional de las Personas de Edad" y escogieron como lema: "una sociedad para todas las edades", concepto que implica la importancia de crear un equilibrio entre los adultos mayores y los jóvenes.
Una de las consecuencias más significativas del "Año Internacional de las Personas de Edad", fue la decisión de celebrar, en abril del 2002, la "Segunda Asamblea Mundial sobre el Envejecimiento". Esta Asamblea, celebrada en Madrid, tuvo como finalidad crear una nueva estructura para el envejecimiento y transformarla en políticas específicas. Asimismo, se examinaron los resultados de la primera Asamblea Mundial y se inició el proceso de actualización del "Plan de Acción Internacional de 1982" y la elaboración de un plan internacional a largo plazo sobre el envejecimiento.
Personas con discapacidades
Más de 600 millones de hombres, mujeres y niños padecen algún tipo de impedimento físico, mental o sensorial, lo que corresponde al 10% de la población mundial. El 80% de estas personas viven en los países en desarrollo. La mitad de las personas con discapacidad está en edad de ejercer alguna actividad profesional.
Este grupo de personas comúnmente sufren de discriminación o son marginados, es decir:
Se les niegan oportunidades educativas básicas a los niños.
Se les excluye en el momento de dar trabajo o se les dan empleos de baja categoría o su remuneración es baja.
Las limitaciones físicas les impiden tener acceso a la mayor parte de los lugres públicos.
Las actitudes sociales los excluyen de la vida cultural y de las relaciones sociales normales.
Las personas con discapacidad se caracterizan por poseer una reserva de talento y energía que debe ser destacada.
Los derechos de las personas con discapacidad han sido objeto de atención por parte de las Naciones Unidas:
En 1971, la Asamblea General aprobó la "Declaración de los Derechos de los Impedidos".
En 1981, se proclamó el "Año Internacional de las Personas con Discapacidad".
En 1982, se aprobó el "Programa de Acción Mundial para los Impedidos", documento que presenta los derechos de las personas con discapacidad.
En 1993, la Asamblea General aprobó las "Normas Uniformes sobre la Igualdad de Oportunidades para las Personas con Discapacidad", este documento registra el compromiso político y moral manifestado por los entonces 185 países miembros para mejorar los servicios de rehabilitación.


En el Partido Alternativa Social Demócrata y Campesina (PASC), luchamos por lograr un espacio político que entre otros objetivos tiene el luchar día con día para erradicar la discriminación que sigue asentada. Por ello te invitamos a que nos permitas UNIR nuestras manos a tus problemas y JUNTOS libremos el combate contra la discriminación, para que en un futuro México y todos sus mexicanos partan del más importante principio: El Derecho Humano, y con ello hacer real que Nadie quede Fuera de nuestra sociedad y que todo mundo pueda hacer efectivas las garantías individuales y sociales que regulan nuestra vida y convivencia.

Laura